jueves, 2 de abril de 2009

Alfonsín según Clarín: canalladas sin fin

Este mail me llegó hoy a las 3:07 AM. Redactado por un licenciado en economía y escritor cuya prosa admiro, hace justicia con el mecanismo manipulador del que los medios argentinos, sobre todo Clarín, abusan.
Con tu permiso, Hernán Neyra, publico esta genuina expresión de indignación republicana que te surgió anoche.

Hace dos días que leo diarios argentinos y españoles, de a ratos, con lágrimas en los ojos. Y así y todo me resulta aún difícil imaginar tanta pusilanimidad en la prensa local. Hasta el paroxismo de Clarín, pero pasando por todos los demás.

No creo en la santidad de los que mueren. Pero es de miserables el escarbar en los errores cuando no tienen reparación. ¿Quiénes son los periodistas para sentirse los Anubis criollos y poner los corazones en la balanza para ver si pasan la prueba de la verdad? ¿Son los mismos que hoy, cuando ya es inofensivo, lo llaman "padre de la democracia" y lo censuraron durante 15 años en los que dijeron que no estaba reconciliado con la ciudadanía, a quien sólo le dieron cámaras cuando estaba más muerto que vivo en el Hospital Italiano después de haber volcado en Río Negro? ¿Cómo se puede ser tan miserable de escribir una nota descriptiva de un periodo histórico - lo que debería ser una nota sin adjetivos - como una lisa y llana bajada de línea? ¿Cómo se puede ser tan cínico de erigirse en juez siendo tan canalla como para recibir órdenes de "hay que bajarlo" o "hay que ponerlo" sin chistar?

Lo que dijeron de Alfonsín el "El Mundo" y "El País", de España

En una nota firmada por Juan Ignacio Irigaray en El Mundo, de España, se dice "Su administración probablemente pasará a la Historia (con mayúsculas en el original) porque el primer acto de su Gobierno fue ordenar el `Nüremberg argentino´, apelativo con el que se alude al histórico Juicio a las Juntas Militares, celebrado en 1985, en el palacio de los tribunales bonaerenses. Este proceso fue el primero en el mundo realizado por un tribunal civil a militares acusados de asesinatos masivos desde los Juicios de Nüremberg (celebrados entre 1945 y 1949 en Alemania). Y llevó al banquillo al dictador Jorge Videla y a otros ocho jerifaltes del régimen de la ´guerra sucia´(1976/83). El ´Nüremberg argentino´duró casi ocho meses. Unos 800 testigos narraron ante los jueces de la Cámara Federal el horror de las torturas, las violaciones, los secuestros y las despariciones que habían sufrido ellos mismos o sus familiares y amigos. La dictadura dejó un saldo de 10.000 a 30.000 desaparecidos, según recuentos públicos y privados. El 9 de diciembre de 1985, la Cámara Federal dictó sentencia. Condenó a cadena perpetua a Videla y Emilio Massera; Roberto Viola, 17 años de prisión efectiva; Armando Lambruschini, 8 años y Orlando Agosti, 4 años y 6 meses. El resto de los acusados fueron absueltos. Cinco años más tarde, el peronista Carlos Menem -sucesor de Alfonsín- indultó y liberó a todos." Más adelante señala "También lo enfrentó la Iglesia católica -fuerte aliada de la dictadura de Videla- en castigo por haber encarcelado a los devotos militares y porque se atrevió a promulgar la ley de Divorcio, en 1986".

En El País, también español, Soledad Gallego Díaz, comienza su nota diciendo "Raúl Alfonsín, el ex presidente que sentó en el banquillo a los 15 jefes militares que protagonizaron la feroz dictadura argentina, acusados de 30.000 asesinatos y desapariciones, falleció ayer, a los 82 años, en su domicilio de Buenos Aires." Y dice más adelante: "Alfonsín, el único presidente de la democracia argentina que no ha tenido que vérselas en los tribunales por acusaciones de corrupción, recibió en los últimos años de su vida el respeto de casi todas las facciones políticas, que le reconocieron finalmente su enorme tarea para asentar la democracia en momentos muy difíciles y su extraordinaria honradez personal." Agrega: "En plena dictadura militar, Alfonsín ayudó a fundar la Asamblea Permanente en Defensa de los Derechos Humanos y se hizo cargo de multitud de casos de desaparecidos. Él fue también uno de los poquísimos políticos argentinos que en 1982, en medio de la euforia general por la "recuperación" de las Malvinas, se negó a participar en un acto "patriótico" organizado por los militares en las islas. Para él, aquella guerra fue "una aventura demencial". Y cito: "Recién elegido presidente de la República (eran las primeras elecciones celebradas después de la muerte del General Perón, en 1974, y de los casi ocho años de dictadura), Alfonsín puso en marcha una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, presidida por el escritor Ernesto Sábato, que elaboró el impresionante informe Nunca Más. Gracias a aquel trabajo, el presidente de Argentina, en un hecho inédito no solo en América Latina, sino también en el resto del mundo, acusó formalmente a quince altos mandos de las Fuerzas Armadas por los crímenes cometidos. Los integrantes de la Junta Militar recibieron cadena perpetua. Era la primera vez que los responsables de un golpe militar no se iban tranquilamente a sus casas, a disfrutar de sus pensiones y rapiñas."

Lo que dijo Clarín del que llaman "Símbolo de la democracia" en los títulos

En página 3 de Clarín, Horacio Aizpeolea cierra su nota diciendo: "De su gobierno se recordará aquí y en el mundo, el proceso jurídico llevado adelante contra las Juntas Militares, las posiciones de independencia política proclamadas en distintos foros internacionales, y las asonadas militares que sufrió protagonizadas por los llamados "Carapintadas". En 1989 le entregó el poder al presidente electo Carlos Menem." Esto es ser ruin, sin más calificativos. Y no, Horacio, no fue un proceso jurídico, fue un juicio como nunca antes. Porque Nüremberg fue el vencedor enjuiciando al perdedor, hayan sido quienes hubieran sido. Acá se trató de la justicia civil. Esto es lo que se pide cuando se pide simplemente "Justicia".

En página 6 de Clarín, Eduardo Van der Kooy muestra un desprecio mayor aún al hablar en el tercer párrafo de "Humberto Illía", obviando que su nombre fue Arturo, y que su segundo nombre era Umberto, así, sin hache y que Illia no lleva acento. Pero de tan pusilánime ni voy a transcribirla porque el valor de las negritas ("fue y vino"; "pactar con los militares"; "a transar con Carlos Menem") es tan despreciable como resumen de su gobierno, como lo es la bajeza de la pluma de Van der Kooy. Cierra esta nota baja y barata diciendo que "Quizás haya cierta desmesura en la ponderación que saluda a Alfonsín en estas horas de dolor irremediable." Quizás, diría yo, haya cierta desmesura en darle el título de periodista a este canalla. No Eduardo. No hay desmesura en alabar el fin del militarismo a partir de suprimir hipótesis de conflicto con nuestros vecinos. No hay desmesura en pasar de enemigos potenciales a socios estratégicos con Brasil. No hay desmesura en emprender planes de alfabetización para adultos. Ni en ceder tres peñones a cambio de la paz. Ni hay desmesura en impulsar la ley de divorcio ni en suponer que se podía debatir el modelo educativo en serio. Ni hay desmesura en plantear nuevos paradigmas, ideas, proyectos y anhelos.

Por el cinismo

Todavía recuerdo la indignación de Clarín por un “intolerable” 8.7% de desempleo en 1989. Y también recuerdo su prolijo silencio con el 25% de desempleo de Menem. Curioso que 8 sea intolerable y 25 se banque bien. Curioso que una de las pocas voces disonantes en los 90 era la de Alfonsín y era silenciada por el Gran Diario Argentino. Es el “símbolo de la democracia” cuando ya no puede hablar.

El cinismo de destruir todo, el marubotanismo histórico de Felipe Pigna, con su destrucción por la destrucción en sí.para sacar provecho de que “Clarín y Pigna te baten la justa” es abominable. La canallada de no reconocer los logros es tanto o más bajo que el uso del diario para bajar línea hasta en los policiales.

En estas ocasiones, es cuando todos, si las tienen, muestran las hilachas.

3 comentarios:

Petú dijo...

Excelente, simplemente excelente.
Muy bueno el detalle de cosas que por ahí a los lectores menos despavilados se nos pasan por alto (eso es lo que creemos pero en realidad nos comemos el verso).
Muy esclarecedora la nota.

Pablo Ernesto dijo...

Excelente.
Como a muchos, me es difícil elogiar a Alfonsin sin “peros”.
De todos modos, el eje por donde va el artículo es correcto. La falsía que predomina en los grandes medios es alevosa. Y el oportunismo espantoso.
Creo que la estrategia es hablar bien de Alfonso, y tirar por elevación al gobierno actual (su principal enemigo ahora).
Gracias, Adjetivator, buen texto

Adjetivator dijo...

Petú, Pablo:
Justamente para eso creé el tag "manipulaciones". Porque ciertos medios escriben una "historia oficial" que jamás es cuestionada y tiene mucho de trampa.
De hecho, los errores de tipeo y demás son minucias al lado de estos supremos actos de hijoputidez intencionada.
Gracias por pasar!